- Publicado en
- Translational Pediatrics
- Autores del estudio
- Ebtihal Elameen Eltyeb, Mohammed Ali Alqassim, Taha Ibrahim Yousif, et al.
- Fecha del estudio
- Enfermedades
- Parálisis cerebral
Puntos principales y hallazgos:
Esta revisión sistemática de la Universidad de Jazan (Arabia Saudí), con coautores de otras instituciones saudíes y sudanesas, reúne 18 estudios clínicos de tratamientos celulares y otros tratamientos regenerativos afines en niños con parálisis cerebral, con un total de 1.087 niños. Incluye ensayos aleatorizados y también estudios abiertos, retrospectivos y no controlados.
Los autores no combinaron los resultados estadísticamente. Consideraron que los estudios diferían demasiado en diseño, producto celular, dosis, medidas de resultado y seguimiento para que un metaanálisis tuviera sentido, por lo que los hallazgos se describen estudio por estudio. Según su interpretación, los productos derivados del cordón umbilical, en especial la sangre de cordón con eritropoyetina, dieron las mejoras motoras más claras, las células derivadas de la médula ósea dieron resultados más modestos y variables, y los efectos secundarios fueron en su mayoría leves y pasajeros. Concluyen que el tratamiento debe seguir considerándose experimental y utilizarse dentro de ensayos clínicos bien diseñados. Como no se combinó nada, la revisión no ofrece un tamaño del efecto global, y partes del texto contienen errores de recuento y de clasificación que se describen más abajo.
Objetivo:
Evaluar la eficacia y la seguridad de las terapias de medicina regenerativa en niños con parálisis cerebral, prestando atención al diseño de los estudios, a las medidas de resultado y a la calidad de la evidencia.
Métodos:
El protocolo se registró en PROSPERO (CRD420251083077) y la revisión sigue la lista de comprobación PRISMA. En julio de 2025 se hicieron búsquedas en PubMed, Web of Science, la Cochrane Library y ScienceDirect de estudios en inglés publicados entre enero de 2010 y enero de 2025.
Se admitieron ensayos controlados aleatorizados, estudios de intervención no aleatorizados, estudios de cohortes prospectivos o retrospectivos y series de al menos 3 niños con cualquier tipo de parálisis cerebral. Las intervenciones podían ser productos derivados del cordón umbilical, células madre mesenquimales (MSC) de cualquier origen, terapias con células derivadas de la médula ósea o coadyuvantes biológicos administrados junto con ellas, como la eritropoyetina (EPO) o el factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF). Los estudios debían presentar resultados de función motora (por ejemplo, la Gross Motor Function Measure, GMFM), resultados cognitivos o del desarrollo, o acontecimientos adversos. Se excluyeron los casos clínicos aislados, los trabajos en animales y de laboratorio, las revisiones, los resúmenes de congresos y los estudios que no eran de acceso abierto.
Tres revisores cribaron los registros y dos extrajeron los datos. Los ensayos aleatorizados se valoraron con la herramienta RoB 2 de Cochrane y los estudios no aleatorizados con ROBINS-I. Los resultados se sintetizaron de forma narrativa por clase de intervención, diseño del estudio y ámbito de resultados (motor, cognitivo y seguridad).
Resultados:
La búsqueda encontró 410 registros. Tras eliminar 176 duplicados y 173 registros señalados por herramientas automáticas, se cribaron 61, se evaluaron 39 a texto completo y se incluyeron 18. De los 21 excluidos en la fase de texto completo, 12 se descartaron por no ser de acceso abierto.
Los 18 estudios fueron 10 ensayos controlados aleatorizados, tres ensayos abiertos y cinco estudios no aleatorizados. Procedían de China, Corea, Estados Unidos, Irán, Polonia y Vietnam, y tenían de 15 a 107 niños cada uno. Las edades al inicio se indicaron entre 6 meses y 17 años, la mayoría de los niños tenía parálisis cerebral espástica o mixta, y a menudo no se detallaba la gravedad.
Por número de niños, el 73,5 % (799) recibió productos derivados del cordón umbilical, el 20,3 % (221) productos derivados de la médula ósea, el 1,8 % (20) un producto mixto de cordón umbilical o médula ósea y el 4,3 % (47) G-CSF. Por estudios, 13 usaron productos derivados del cordón umbilical (incluidas las MSC de gelatina de Wharton), cuatro usaron células autólogas derivadas de la médula ósea (incluidas células similares a células madre neurales obtenidas de MSC de médula ósea) y uno usó G-CSF. Entre los productos estudiados estaban:
- Sangre de cordón umbilical alogénica o autóloga administrada por vía intravenosa, sola o con EPO (varios ensayos coreanos y estadounidenses)
- MSC de cordón umbilical o de sangre de cordón administradas por vía intravenosa, en cuatro infusiones en dos ensayos chinos, uno de ellos con una dosis fija de 5 × 10⁷ células por infusión
- Células mononucleares de sangre de cordón (dosis intratecal única de 5 × 10⁶ por kg, Irán) y sangre de cordón alogénica administrada por vía intratecal en 4 a 8 inyecciones de 2 a 3 × 10⁷ células (estudio retrospectivo chino)
- MSC de gelatina de Wharton, administradas por punción lumbar en 4 a 8 dosis (China) o como infusiones alogénicas (estudio retrospectivo polaco)
- MSC o células mononucleares de médula ósea administradas por vía intratecal (China, Irán, Vietnam) y, en un ensayo cruzado estadounidense, células mononucleares autólogas de médula ósea o de sangre de cordón a 6 × 10⁶ células por kg
- G-CSF intravenoso a 10 μg/kg durante 5 días, seguido de la reinfusión de células de sangre periférica movilizadas (Corea)
Se usó la vía intravenosa en 10 estudios y la intratecal en seis, y unos pocos usaron vías combinadas u otras. Siete estudios administraron una sola dosis y 11 dosis repetidas a intervalos de semanales a mensuales. Las dosis descritas iban de unas 10⁶ a 10⁸ células por kg. La mayoría de los protocolos se combinaron con rehabilitación, cuyo contenido e intensidad se describieron de forma poco homogénea.
Resultados motores y de otro tipo: La GMFM fue el resultado descrito con más regularidad. Los autores describen mejoras moderadas con los productos derivados del cordón umbilical, en especial la sangre de cordón sola o con EPO, que en varios ensayos superaron a menudo la diferencia mínima clínicamente importante. Las MSC derivadas del cordón umbilical produjeron mejoras clínicamente significativas pero desiguales, y los productos derivados de la médula ósea mejoras más modestas. Varios ensayos aleatorizados describieron mejoras en la GMFM estadísticamente significativas frente a los controles (P<0,05), pero los tamaños del efecto y los intervalos de confianza se presentaron de forma irregular y la revisión no aporta cifras propias. Varios ensayos controlados con placebo indicaron que las dosis de células más altas y las combinaciones, como la sangre de cordón con EPO, dieron mejores resultados que los tratamientos únicos o el placebo. En el ensayo cruzado con G-CSF, los investigadores originales concluyeron que la mejora pudo deberse solo al G-CSF, sin contribución de las células reinfundidas.
Seguridad: Había datos de seguridad de casi todos los estudios. Los efectos secundarios habituales fueron fiebre pasajera, dolor de cabeza, molestias digestivas, infecciones respiratorias leves, dolor de espalda y molestias pasajeras tras la inyección intratecal. Los autores señalan que los protocolos intratecales describieron más efectos relacionados con el procedimiento (dolor de cabeza, dolor de espalda, irritabilidad) que los intravenosos, en los que se vieron sobre todo reacciones leves a la infusión. Los acontecimientos graves fueron pocos. Entre ellos hubo empeoramiento de las crisis epilépticas en casos aislados (un niño del estudio polaco necesitó un cambio de medicación por empeoramiento de la epilepsia) y una muerte, en un ensayo coreano de sangre de cordón, atribuida a una causa no relacionada con el tratamiento. No se describieron cánceres relacionados con el tratamiento, reacciones al trasplante ni formación de tejido ectópico durante el seguimiento disponible, que en su mayoría fue corto.
Riesgo de sesgo: Los 10 ensayos aleatorizados se consideraron de riesgo bajo a moderado en los principales ámbitos, aunque la ocultación de la asignación y el enmascaramiento a veces no estaban claros. Los estudios abiertos y observacionales tenían un riesgo mayor de confusión y de sesgo de realización. Las valoraciones de cada estudio solo figuran en una figura y en las tablas complementarias.
Conclusiones:
Los autores concluyen que los enfoques regenerativos muestran una mejora funcional prometedora y una seguridad a corto plazo tranquilizadora, sobre todo las terapias derivadas del cordón umbilical. La calidad variable de los estudios y la escasez de datos a largo plazo impiden hacer recomendaciones sobre el mejor tipo de célula, dosis o vía. Afirman que las terapias deben considerarse experimentales y limitarse a ensayos clínicos bien diseñados, que los hallazgos no respaldan su uso clínico habitual y que deben verse como complementarias de la rehabilitación y no como un sustituto.
Los autores señalan estas limitaciones: la exclusión de los estudios que no eran de acceso abierto, la ausencia de metaanálisis y, por tanto, de tamaños del efecto combinados, una heterogeneidad considerable entre estudios, la falta de una valoración formal del sesgo de publicación, las muestras pequeñas, los diseños no aleatorizados frecuentes, un enmascaramiento incompleto incluso en los mejores ensayos y la notificación selectiva de resultados con una atribución variable de los acontecimientos adversos.
Del texto completo se desprenden las siguientes limitaciones:
- Excluir los estudios que no eran de acceso abierto eliminó 12 de las 21 exclusiones a texto completo, más que cualquier otro motivo, por lo que la selección depende en parte del modelo de publicación y no de la calidad del estudio.
- La síntesis narrativa no da cifras de las mejoras motoras, por lo que afirmaciones como «mejoras moderadas» o que «superaron» la diferencia clínicamente importante no se pueden comprobar con la propia revisión.
- Los estudios abiertos y no controlados se describen junto a los ensayos aleatorizados, y los propios autores señalan que la rehabilitación, la implicación de los cuidadores y la regresión a la media pueden haber inflado los resultados no controlados.
- Hay incoherencias internas. El resumen da el 73 % como proporción de intervenciones, mientras que los resultados dan el 73,5 % como proporción de pacientes. Una frase afirma que el 53 % de los participantes de ocho estudios recibió MSC de origen «area under the curve (AUC)», lo que parece un error, y la mayoría de los estudios citados usaron sangre de cordón y no MSC. El texto también describe 22 registros adicionales encontrados en registros de ensayos, mientras que el diagrama de flujo muestra 22 registros excluidos en el cribado. El ensayo de 2017 de Carolina del Norte con sangre de cordón autóloga (Sun y colaboradores) figura en la tabla como sangre de cordón alogénica, y el periodo de publicación indicado (2012 a 2025) y el rango de edad (desde 6 meses) no coinciden con la tabla, donde los estudios más antiguos son de 2013 y un estudio incluyó niños desde un mes de edad.
- El estudio de extensión abierto coreano se incluye como estudio independiente, aunque sus niños procedían de un ensayo aleatorizado incluido.
- Los estudios incluidos se publicaron hasta 2025 y la búsqueda terminó en enero de 2025, por lo que no se recogen varios ensayos y metaanálisis recientes.
La revisión no recibió financiación, y los autores declaran no tener conflictos de intereses. Uno de los ensayos aleatorizados incluidos (Gu y colaboradores, 2020) usó MSC de cordón umbilical suministradas por Shenzhen Beike Biotechnology.
Información de contexto:
La parálisis cerebral se debe a un daño no progresivo del cerebro en desarrollo y es la principal causa de discapacidad física en la infancia. El tratamiento actual se centra en la espasticidad, la corrección esquelética y la rehabilitación, que no pueden revertir la lesión original.
Los autores proponen que la mayoría de los protocolos actúan mediante mecanismos que se solapan: modulación de la inflamación, neuroprotección y apoyo al crecimiento axonal, a la plasticidad sináptica y a la propia reparación del cerebro, más que mediante una verdadera sustitución de las células perdidas. Consideran que esto concuerda con las mejoras funcionales descritas sin pruebas claras de regeneración estructural en la mayoría de los ensayos. En su opinión, la vía de administración influye sobre todo en adónde van las células y en cuántas llegan al sistema nervioso, más que en su forma de actuar, aunque señalan que la evidencia directa de ello en la parálisis cerebral es limitada.
Este es un resumen de investigaciones independientes publicadas en otro lugar. No es un informe de resultados de tratamientos de Beike.